Viva Leer

Aysén: una travesía por las letras

Publicado el: 29 abril, 2013 por: vivaleer en: Rutas Literarias.

Felipe Baeza debe viajar semanalmente a Chile Chico (XI región), desde Coyhaique, para asesorar el plan de fomento lector de una de nuestras bibliotecas Viva Leer. En este artículo nos relata la gran impresión que dejó esta zona en el poeta Pablo Neruda y su propio encuentro con los habitantes de este lugar, que viven bajo la premisa: “quien se apura en la Patagonia, pierde el tiempo”.

Por Felipe Baeza

Chile Chico fue esencial en el poblamiento de la Patagonia chilena, ya que por aquí entraron la mayor cantidad de colonos. Se trataba de chilenos que vinieron del norte y que se asentaron un tiempo en Argentina para luego llegar a esta región en busca de tierras y buen vivir; claro que a costa de muchos esfuerzo y una constante lucha contra la geografía y todo lo que significa estar apartados del resto del país.

El poeta Pablo Neruda visitó la región de Aysén poco después de haber obtenido el premio Nobel de Literatura, en 1971. En su libro Confieso que he vivido llama mi atención la  bella descripción que hace de esta región y de la ruta que debe realizar hasta Chile Chico:

“Venía yo desde Puerto Ibáñez, asombrado del gran lago General Carrera, asombrado de esas aguas metálicas que son un paroxismo a la naturaleza, solamente comparables al mar color turquesa de Varadero, en Cuba, o a nuestro Petrohué. Y luego el salvaje salto del río Ibáñez, indivisible en su aterradora grandeza. Venia también transido por la incomunicación y la pobreza de los pueblos de la región; vecinos a la energía colosal pero desprovistos de luz eléctrica; viviendo entre las infinitas ovejas lanares pero vestidos con ropa pobre y rota. Hasta que llegue a Chile Chico. Allí, cerrando el día, el gran crepúsculo me esperaba. El viento perpetuo cortaba las nubes de cuarzo. Ríos de luz azul aislaban un gran bloque que el viento mantenía en suspensión entre la tierra y el cielo”.

Viajar a Chile Chico significa encontrarme con el paisaje memorado por Neruda, que es belleza, suspiro de tranquilidad y siempre una sorpresa. No podré olvidar la manada de huemules que vi en el Portezuelo Ibáñez. Estaban ahí, tranquilos, muy lejos del peligro de extinción.

confiesoLo que caracteriza a los habitantes de Chile Chico es el carácter. Acá la premisa es “quien se apura en la Patagonia, pierde el tiempo”. Cuando hay mucho viento, Internet puede no funcionar por varios días. Aquí los diarios solo se ven a veces y siempre atrasados. Ya imagino lo aislados que deben haber vivido aquí hace no mas de 20 años atrás.

Seguramente por eso a los niños de acá les encanta recibir noticias de  otras partes.  Son algo esquivos al principio, pero una vez que se gana su confianza se acercan a conversar y preguntar cosas.  Quien viene a Chile Chico, en poco tiempo deja de sentirse afuerino y puede sentirse del lugar y, con suerte, un patagón más. Pablo Neruda tiene que haber conocido esta misma realidad. La  gente no ha cambiado, se sigue tomando el mate y se siguen celebrando los rituales costumbristas cada año manteniendo así las tradiciones y la fuerza patagona.

Cuando le pregunté a los niños de la biblioteca de la escuela básica de Chile Chico acerca de Pablo Neruda, la mayoría había escuchado su nombre pero lejanamente. Se sorprendieron cuando les hablé de su importancia en la literatura nacional y les conté también que él había visitado la región, que había pasado por esta zona y les leí las descripciones que Neruda hizo de su viaje en Confieso que he vivido.

Los niños son el objetivo de mi visita. Ellos y la lectura, ellos y el futuro que se advierte a través de los libros y el efecto que estos puedan tener en sus vidas. Con el texto de Neruda tengo algo a mi favor, podré acercar a este gran poeta por medio de estas memorias. Quien haya visitado la región y luego pueda leer este libro, podrá sentir estas bastas tierras llenas de belleza y espacio infinito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *