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Juan Emar: un escritor luminoso

Publicado el: 14 enero, 2015 por: vivaleer en: Reseñas.

La literatura de Juan Emar no es opaca ni dramática; por eso se destaca particularmente en la literatura nacional. Escribió libros con humor, fantasía y mucho surrealismo. Este es un recorrido por 4 de sus libros, que nos sirve a modo de introducción.

Por Nelson Valdés.

Juan Emar (pseudónimo de escritor para Álvaro Yáñez Bianchi) ha tenido un destino similar al de otros grandes artistas: su valoración resulta ser mayormente póstuma. Nacido en Santiago en 1893, su literatura ha recibido el continuo arribo de nuevos lectores. Probablemente incomprendido por sus contemporáneos, alejado del academicismo y la formalidad de la mayoría de los escritores de este lado del planeta, exhibe una prosa vanguardista -eventualmente influenciada por sus viajes a Europa-, cargada de imágenes que parecen salidas de sueños inconexos.

ear diezEntre sus obras más destacadas se encuentra el libro Diez, que corresponde a una selección de cuentos que sorprenden por su narrativa ingeniosa y lúdica, pero escondiendo siempre un misterio. El misticismo propio del autor se revela por cierta obsesión por los números, partiendo desde el nombre “Diez” hasta la configuración de los capítulos: cuatro animales, tres mujeres, dos sitios, un vicio. Algo así es lo que cita Pablo Brodsky en el prólogo de Tajamar Editores. La capacidad de Emar para jugar en los textos es sumamente llamativa. Puede sostener sus cavilaciones de una manera casi delirante, como sucede en el cuento “Maldito gato”, en donde describe paisajes y olores ficticios con gran detalle hasta llegar a la historia central.

Esta capacidad de mantener pensamientos que parecen estar fuera de toda lógica se mantiene a lo largo de toda la obra de Emar. Es el caso que encontramos también en la novela Ayer, que relata de forma onírica, y con una suerte de obsesión, todo lo que sucede en un día; más precisamente, en el día anterior. A modo de ejemplo, cuando al hablar del sonido del canto de su esposa ante un coro de monos y la voz de él mismo, comenta: “Cuando empezó a cantar, de modo que a ese infierno de los monos, a esa arcilla mía, agregó el deslizamiento majestuoso de unas aguas profundas que nunca han visto la luz del sol y que se vacían en las entrañas de la Tierra por bóvedas que ninguno de nosotros podemos ver jamás, mas que ella nos revelaba haciéndonos escucharlas”.

un_ano_-_juan_emar_5558Algo similar es lo que sucede en Un año, que parece ser una colección de historias aparentemente inconexas, escritas en un diario el día primero de cada mes por el autor, un personaje sin parangón, que cuenta su vida en los 365 días más insólitos que podamos encontrar. Cada capítulo funciona por sí solo, pudiendo leerse como escenas individuales, con pocos -pero interesantes- puntos de encuentro entre sí. Uno de ellos es la obsesión del personaje con el número 14, que aparece presente en varios meses. Siguiendo esta línea, Un año se transforma en una novela bastante atípica, que conserva la misma poética “emariana” y cercana al surrealismo de sus otros textos.

¿Qué pasó después de la fundación de Santiago por Pedro de Valdivia? Esto es lo que nos plantea la versión de Miltín 1934 publicada por Pehuén editores e ilustrada por Daniel Blanco. Es una historia apócrifa acerca del conflicto entre mapuches y españoles, en donde se mezclan aviones y gases lacrimógenos con el llanto de Miltín, líder araucano que logra salir airoso del combate. Las ilustraciones se hacen parte de esta ficción histórica con algo de ironía, reemplazando de manera moderna a las originales publicadas junto al libro completo en 1935, hechas por la hermana del autor, Gabriela Emar.

Ilustración de Miltín 1934

Ilustración de Daniel Blanco para el libro “Miltín 1934”, de Juan Emar (Pehuén)

Juan Emar trabajó para el diario La Nación, propiedad de su padre, escribiendo las Notas de arte, la cual fue su trinchera para acoger el vanguardismo, llegando a publicar en ella parte de Altazor, la gran obra de Vicente Huidobro. Otro poeta, Pablo Neruda, dirá de él “[…] aquí tenéis nuestro Kafka”, mientras que Jorge Teillier lo compara con Rabelais, al llamarlo “Escritor lúdico, de gratuidad desmesurada y rabelesiana”. Quizás estas comparaciones se hacen parte precisamente de su tono personal y extravagante, abiertamente subjetivo, de la creación de un universo literario propio, desconocido y con pocas referencias cercanas. Si nos quedamos con las palabras de Alejandro Jodorowsky, podemos decir “Ahí estaba el loco Juan Emar creando la verdadera prosa chilena. Hay que partir de él ahora, aunque nadie lo haya leído”.

Libros mencionados de Juan Emar:

Diez, Tajamar editores, 3ª edición, 2012.
Ayer, LOM ediciones, 2ª edición, 1998.
Un año, Tajamar editores, 2ª edición, 2010.
Miltin 1934, Puehuen editores, 1ª edición, 2010.

Varios libros de Juan Emar los puedes descargar desde Memoria Chilena.

2 respuestas a “Juan Emar: un escritor luminoso”

  1. Ricardo Alcota dice:

    Urgente necesito comprar el libro Miltin 1934. Autor: Juan mar. Edit: Pehuen. Uds. lo venden… su valor?

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