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Francisco Coloane y Punta Arenas

Publicado el: 22 junio, 2015 por: vivaleer en: Rutas Literarias.

El escritor Francisco Coloane (1910-2002) nació en Chiloé, pero fueron los paisajes de Punta Arenas —ciudad en la que vivió en su juventud— los que lo marcaron como narrador. “Hay paisajes, como instantes de la vida, que no se borran jamás de la mente; vuelven siempre a traspasarnos desde adentro, cada vez con mayor intensidad”, escribió en Tierra de olvido. Esos paisajes se pueden recorrer todavía en la ciudad de Punta Arenas y en sus libros.

Por Dominique Maureira.

Uno de los lugares característicos de la ciudad de Punta Arenas es el Cerro La Cruz, famoso por brindar una vista panorámica de la ciudad, del estrecho de Magallanes e incluso de Tierra del Fuego, si el clima lo permite. Pero además de esta hermosa vista, las cercanías del cerro también nos ofrecen la oportunidad de conocer la antigua casa donde el Premio Nacional de Literatura de 1964, Francisco Coloane, vivió su juventud.

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Francisco Coloane es un acompañante ideal para recorrer las tierras y mares australes, desde muy joven llegó a vivir a la región, donde terminó sus estudios. Además trabajó en una estancia ganadera de Tierra del Fuego, lo que sin duda enriqueció su conocimiento de esta tierra y sus hombres y lo inspiró en sus escritos que se ven marcados por el enfrentamiento del hombre y una naturaleza impetuosa. Una de sus obras más famosa es El último grumete de la Baquedano, que fue concebida después de un viaje que realizó en el buque escuela General Baquedano.

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Y si nos queremos adentrar en el particular modo de vivir de estas tierras magallánicas, recomiendo hacerlo de la mano del libro Mundos Australes (Amanuta), donde encontraremos varios cuentos de Coloane que narran las aventuras y desventuras de los hombres de mar y su particular modo de ver la vida que deviene de sus duras experiencias en altamar. Conoceremos sus supersticiones y también las más increíbles formas de capear las tempestades de la naturaleza, junto a la soledad y el hambre que conllevan. Estos cuentos además nos hablan de la flora y fauna característica, los cormoranes y los calafates abundan en los relatos, muchas veces siendo centrales, ya que para matar el hambre a veces es todo con lo que se cuenta. Lo mejor es que los relatos están acompañado de hermosas ilustraciones de Alfredo Cáceres.

coloaneSi somos ajenos al mundo de los marinos, este excelente libro cuenta con un glosario para saber exactamente de qué nos está hablando Coloane cuando por ejemplo menciona las “coyundas”, las “chalupas” o cuando nos dice que hay que “calafatear”. Totalmente recomendable entonces disfrutar de estos cuentos, conociendo la vista desde el mirador del cerro La Cruz, donde está la antigua casa de Coloane y la vista al mar que tanto le atrajo.

 

2 respuestas a “Francisco Coloane y Punta Arenas”

  1. Gaston Sandoval dice:

    Conocí a don Francisco Coloane, porque lo tuvimos dos veces en mi casa en Angol, donde tuvo ocasión de conversar con muchos amigos que deseaban alternar personalmente con él. Era un hombre macizo, con la apariencia de aquellos viejos navegantes de Chiloé-Quellón, donde nació. Su voz era imponente y charló toda una tarde con nosotros en forma muy amena sobre su vida en la región Austral. Siendo una persona tan fuerte, aparentemente, sin embargo le corrieron las lágrimas cuando recordó que a uno de sus hijos tuvo que ayudarle a entrar a la Embajada de Francia por una tapia, para irse al exilio, pues su vida corría peligro en dictadura. Él tomaba notas de datos importantes que le proporcionábamos. Tengo una grabación de su conferencia en Angol, sobre los Kaweshkaar, una de las culturas ancestrales extinguidas en la Patagonia. Así también guardo algunas fotos que tomé en esa ocasión. Lo invitamos como Agrupación de escritores de la Sociedad de Escritores de Chile-Filial Angol.

  2. Gaston Sandoval dice:

    Puedo agregar que en aquellos años, los años 80, en plena dictadura, todo lo hacíamos sólo con nuestro esfuerzo. No existían fondos especiales para ello. Sin embargo, teníamos un programa radial en la Emisora Nahuel de Angol, una vez por semana y llevábamos a la ciudad a una serie de Escritores, a don Rubén Sotoconil, a don Roberto Parada, a Eduardo LLanos Melussa y muchos más, además de actividades de Taller que realizábamos, compartiendo con Escuelas y Liceos de la ciudad.

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