Viva Leer

Una lectura gráfica de la historia de Chile

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Publicado el: 4 abril, 2017 por: vivaleer en: Reseñas.

Desde Cristóbal Colón a Raúl Ruiz, pasando por nuestra rica geografía social y natural, Historia gráfica de Chile para pequeños ciudadanos es un libro informativo que permite adentrarse en nuestra joven tradición desde lo visual.

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Portada

La variedad de textos y soportes que los niños tienen a su disposición repercute notoriamente en las prácticas lectoras. Ya no es solamente el libro, sino internet, las redes sociales, los videojuegos, los ebooks, el chat. Es un flujo constante de palabras e imágenes, que altera la manera de comprender los contenidos. Leemos multimodalmente y las experiencias pedagógicas deben reflexionar sobre aquello. Seguir la misma ruta que hace 10 o 20 años significa estirar una brecha peligrosa.

En este sentido, los libros informativos juegan un rol crucial. Buscar, extraer, analizar y contrastar información es uno de los ejercicios elementales de toda sociedad democrática. Curiosamente, estos libros no suelen ser los predilectos en las bibliotecas. La ficción continúa llevando la delantera. ¿Será que falta entrenamiento en la lectura de este tipo de textos? ¿O los mediadores no están al tanto de lo que se está editando? Sea cual sea la respuesta, es claro que los libros informativos, específicamente los dedicados a niños y niñas, han evolucionado más que los dinosaurios. Hoy podemos acercarnos a campos tan diversos, como la química, el teatro, la astronomía o la filosofía.

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Ilustración interior

La colección Pequeño Ciudadano de Ediciones SM acaba de lanzar Historia gráfica de Chile para pequeños ciudadanos. Es un libro que destaca por su factura visual. Alfredo Cáceres ilustra con simpleza y armonía la línea de tiempo clásica que se estudia en las aulas: desde los pueblos originarios a los gobernantes destacados de Chile. Es un intento por acercar la historia a registros familiares a las nuevas generaciones, pero el texto termina mimetizándose con los libros de historia tradicionales. Donde sí encuentra originalidad este libro es en posicionar a la mujer y sus roles históricos dentro de la historia, desde Inés de Suárez a Michelle Bachelet. También logra puntos en los capítulos finales dedicados a mostrar nuestros famosos desastres naturales, los artistas emblemáticos y los deportistas más famosos. Posiblemente sean estos ítemes los que más sorprendan a las nuevas audiencias.

Los textos de las docentes Magdalena Ibáñez y María José Zegers son breves y en su conjunto correctos. Al acompañar las ilustraciones entregan un orden temático y una unidad de tiempo. Sin embargo, en este libro la historia de Chile continúa por las sendas conservadoras: los kolla, mapuches o kawésqar adquieren valor únicamente como antepasados, pese a que como comunidad indígena mantienen plena vigencia; la Guerra del Pacífico y, en esta, el Combate Naval de Iquique, persiste como el “sentimiento de identidad y solidaridad nacional clave”.

Más cercano a un mapa, a Historia gráfica de Chile para pequeños ciudadanos le faltan fuerzas para abordar las complejidades propias de la historia. Tal vez no sea el objetivo de este texto, pero cuando la bajada del libro dice “para pequeños ciudadanos”, uno como lector espera que ese ciudadano se forme en el pensar y cuestionar, más que en el absorber contenidos, aunque sea de forma visual.

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