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SUPERGIGANTE, correr para encontrarse

Publicado el: 22 enero, 2018 por: vivaleer en: Reseñas.

Édgar es un joven  que se debate entre los sentimientos de la muerte y el amor. Se ha muerto su abuelo, ha dado su primer beso. No sabe que sentir. Lorena Fuentes nos cuenta como el protagonista de esta historia tiene que correr, literal y simbólicamente, para encontrarse a sí mismo. Una gran novela juvenil que además ha sido destacada por Troquel dentro de los imprescindibles del 2017.

Por Lorena Fuentes Cannobbio

Supergigante (2016) es el segundo libro de la escritora portuguesa Ana Pessoa, que acompañado con ilustraciones de Bernardo Carvalho, cuenta la historia de Édgar, un joven que agobiado por la pérdida de su abuelo y embriagado por el primer beso comienza a correr sin parar.  Sus pensamientos parecen aclararse solo si está en movimiento y siente que mientras lo hace se vuelve cada vez más grande, hasta que ya no parece caber en su propio cuerpo.

Créditos: Ediciones El Naranjo

Créditos: Ediciones El Naranjo

El texto  en primera persona es un flujo de los pensamientos e ideas de Édgar, construido a base de repeticiones y recuerdos, que requieren que el lector arme el puzle cronológico. La relación con su abuelo, sus amigos, sus padres y el beso de Joana, su primer amor, entran en cuestionamiento  y el protagonista sufre una dicotomía, no sabe si es el día más feliz o el más triste de su vida: Joana lo ha besado y su abuelo ha muerto.

Supergigante se debate entre los temas más importantes de la vida y lo hace desde la mirada de un adolescente, esa etapa de transición que se caracteriza por un ritmo acelerado de crecimiento y de cambios biológicos. La escritora juega con el tiempo y construye una identidad de personaje que permite al lector estar dentro de su cabeza, conocerlo y seguirlo mientras sus sentimientos están en constante ebullición.  El joven se pierde entre vivir el pasado, comprender el presente y forjar un futuro de acuerdo a cómo ve el mundo y como se ubica en él:

“No sé si estoy huyendo de alguien o si voy detrás de algo. Es como si hubiera llegado tarde a mi propia historia y quizá fue exactamente eso”.

Fuente: www.planetatangerina.com

Fuente: www.planetatangerina.com

Las ilustraciones de Carvalho logran captar la esencia de Édgar, la secuencia de imágenes y la conmoción en los estallidos de colores permiten mirar algunos recuerdos y ser parte  del presente del personaje. Este ritmo acelerado que nos propone tanto el texto como las ilustraciones, transforma a esta obra en una metáfora interesante sobre la adolescencia,  esa etapa de desarrollo que empuja al ser humano a buscar su identidad.

 

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