Viva Leer

Padres que dejan huellas

Publicado el: 18 junio, 2018 por: vivaleer en: Reportajes.

Estamos en junio, mes del padre y es imposible no hacer referencia a dos grandes  álbumes  de la literatura infantil, que con su sutil  aparición nos entregan potentes relatos acerca de la figura paterna, pero vista desde la ausencia, aquellos padres que ya no están, pero que nos han dejado su huella. Camino a Casa de Jairo Buitrago y Rafael Yockteng y El corazón y la botella de Oliver Jeffers, son dos maravillosos libros –clásicos de la LIJ contemporánea– que encontraremos en todas las bibliotecas Viva Leer.

Por Carolina Marín.

Camino a casa (FCE, 2008) y El corazón y la botella (FCE, 2010) relatan historias que tienen como protagonistas a niñas, a las que los autores no  entregan nombres, lo que finalmente es irrelevante, ya que, la fuerza de la historia nos hace empatizar con ellas, haciéndonos parte del relato y sumergiéndonos en sus historias. En Camino a casa, la historia comienza desde la guarda, en la que se observan huellas en el camino, de lo que parecen ser  los rastros de una niña y un animal, pero ¿quién será este último?

Al comenzar,  se observa que la niña invita a un león para que la acompañe a casa, entregándole una flor que aparecerá en momentos claves de la historia,  dando inicio a lo que será la aventura de regreso al hogar.  El momento que aparece la imagen de la madre, es una escena que impacta por lo que transmite de ella, una mujer cansada, que trabaja largas horas para mantener a sus dos hijos, que durante el día están solos, bajo el propio cuidado, donde la responsabilidad recae en la protagonista que es la hermana mayor. Pero también está la figura del León, que refleja fuerza, valentía y seguridad. Luego que la madre llega a casa, la presencia del león ya no es necesaria por lo que la niña lo despide invitándolo a volver cada vez que él quiera.

Es entonces que la historia se detiene en una imagen en la que el texto no es necesario. Se observa la oscura y pobre habitación en la que duerme toda la familia y que es iluminada por una lámpara que solo muestra con su luz un retrato sobre el velador. Al hacer un acercamiento, se observa la imagen de toda la familia compuesta por el melenudo padre y por cierto, la flor que la niña ha entregado al comienzo del cuento. Una historia, que si ya te has guardado las lágrimas hasta acá, no podrás retener al observar la guarda final.

Un texto que nos comparte la historia de una niña con su papá, representado en la imagen del león, símbolo de fortaleza que se ha utilizado en más de una  ocasión en historias literarias y que no deja indiferente a nadie. Una historia que cautiva tanto a niños como adultos, con su bello mensaje de amor, ese amor incondicional entre un padre y su hija, que a pesar de no estar presente continúa más allá de la muerte. Porque es ese el mensaje que, entre otros, nos da a entender el libro. Solo hay que fijarse en la noticia que aparece en el diario junto al velador.

En El corazón y la botella, nos encontramos con otra imagen paterna. Oliver Jeffers, nos cuenta la historia de una pequeña que suele pasar las horas del día junto a este hombre que le relata las maravillas del mundo, con el que comparte aventuras y con el que disfruta de múltiples ideas, que como niña inundan su mundo y despiertan la curiosidad. El relato es un diálogo constante entre el texto y las ilustraciones que dan a conocer el universo infantil de la protagonista y que en cierta manera es recibido y contenido por el hombre del traje color café, cuya tonalidad hace un guiño a tiempos pasados, evocando la imagen de aquel que con su experiencia y edad nos enseña en la niñez.

Pero un día, el sillón, donde suele encontrarse el padre, está vacío y así lo refleja la  ilustración que nos retransmite la ausencia repentina y la sensación de soledad y un tanto de abandono. En ese momento la historia muestra un giro radical en la vida de la niña, quien de forma alegórica, esconde su corazón en una botella, con todas las implicancias literarias que el concepto puede dar a entender al lector.

La infancia de la niña deja de ser fascinante, para dar paso a una adultez prematura donde pierde el interés por las cosas bellas y simples de la vida. Hasta que, tiempo después, se encuentra con otra niña, que tal como ella en el pasado, está llena de curiosidad por el mundo que la rodea, y con ese ímpetu y cariño es capaz de liberar el corazón de nuestra protagonista que se mantuvo encerrado.

El corazón y la botella es una historia que nos hace reflexionar sobre la importancia de nuestros seres queridos, en cómo éstas imágenes paternales nos forman en nuestro andar y que esos momentos que marcan nuestra infancia siempre estarán acompañados por quien nos enseñó de la vida y aunque físicamente no se encuentren, de alguna forma siempre se encontrarán presentes.

Lindas y conmovedoras historias que encontraremos en estos cuentos para niños, pero que no dejan indiferente a ningún adulto, ideales para regalar un momento de lectura en este mes en que los padres se merecen un reconocimiento por estar presentes, por ser aquellos que como tantos, marcarán eternos momentos que quedarán en nuestras vidas.

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